Después de un encuentro sexual, Jay, de 19 años, queda atrapada por una cruel maldición. Algo la sigue y la única forma de salvarse es poner a otros en peligro.
Después de un encuentro sexual, Jay, de 19 años, queda atrapada por una cruel maldición. Algo la sigue y la única forma de salvarse es poner a otros en peligro.